Por: Myriam Yuleidy Giraldo
Existen grandes preocupaciones hoy sobre la educación del futuro, hay un alto índice de conciencia de la importancia que tiene la educación para el desarrollo del país, incluso del mundo entero, influyendo el desarrollo personal de cada persona, el desarrollo sociocultural y económico. Y para lograr una excelente construcción académica, es necesario que las nuevas generaciones estén preparadas con buenas competencias, conocimientos e ideales.
En el siguiente ensayo plantearé las herramientas que brinda Edgar Morin para tener en cuenta en la educación del futuro, haciendo mayor énfasis en el ejercicio profesional de comunicación social – periodismo, demostrando la manera útil de cómo hacer uso de esas alternativas que muestra dicho autor. Para lo anterior me basaré también en autores como kant con su texto ¿Qué es la ilustración? Y Antonio Alanís Huerta con el texto “La Educación del futuro: posibilidades y retos *. Esto con el fin de exponer sus teorías que de cierta manera incumben en el desarrollo profesional de cualquier persona.
Morin en el segundo capitulo del libro “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” ofrece una serie de herramientas donde dice, primero, que debemos pensar todas las cosas desde su contexto, ya que es éste el que le da sentido a las cosas. Yo como Comunicadora Social – Periodista con énfasis en comunicación organizacional, debo seguirme especializando en mi área pero sin dejar a un lado todos aquellos aspectos que de una u otra forma pueden enriquecer mi conocimiento.
La comunicación social integra varias profesiones competentes en el conocimiento de los procesos de comunicación y adquiere la aplicación de un campo profesional específico. Por ejemplo esta carrera abarca periodismo, publicidad, comunicación organizacional, producción audiovisual, radiofónica, editorial, entre otras. La formación en cualquiera de estos campos implica de cierta manera la comprensión global de los procesos de comunicación en relación con los fenómenos socioculturales, y la adquisición de habilidades para utilizar eficiente y constructivamente los respectivos lenguajes y medios de comunicación en la producción y recepción de mensajes. Lo que quiere decir que a pesar de estar especializándonos en una área, también se debe contextualizar en las otras, al fin y al cabo todo se interrelaciona.
El contexto es de vital importancia según lo plantea Morin, para adquirir un mayor sentido a las cosas, y así entenderlas de manera más eficaz dependiendo el contexto en el que nos desenvolvamos.
“El conocimiento de las informaciones o elementos aislados es insuficiente. Hay que ubicar las informaciones y los elementos en su contexto para que adquieran sentido. Para tener sentido la palabra necesita del texto que es su propio contexto y el texto necesita del contexto donde se enuncia. Por ejemplo, la palabra «amor» cambia de sentido en un contexto religioso y en uno profano; y una declaración de amor no tiene el mismo sentido de verdad si está enunciada por un seductor o por un seducido” .
Por otro lado Morin plantea una segunda herramienta donde propone que es necesario pensar en que todas las cosas son multidimencionales, es decir, que algo no es sólo una cosa, sino que tiene muchos más factores que lo componen. (Es el que nos lleva a pensar el objeto) Un ejemplo claro de lo multidimencional se ve en el hombre, ya que el ser humano tiene una dimensión biológica, mental, pero también tiene una dimensión social. Debemos pensar que el ser humano no es sólo sapiens – sapiens sino que también es un ser no racional. Nuestros actos no obedecen a una postura racional sino a una serie de sentimientos, odios, pasiones, entre otras.
Por lo anterior se considera importante que la educación del futuro como campo de investigación exija incorporar a los estudiantes en procesos de investigación para identificar y comprender la multidimensionalidad de la enseñanza y así podernos desarrollar profesionalmente, permitiendo tener una mente más abierta, captando que hay muchos aspectos que abarcan un algo específico.
Lo multidimensional según Morin:
“Las unidades complejas, como el ser humano o la sociedad, son multidimensionales; el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo, racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas, religiosas... El conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad e insertar allí sus informaciones: se podría no solamente aislar una parte del todo sino las partes unas de otras; la dimensión económica, por ejemplo, está en inter-retroacciones permanentes con todas las otras dimensiones humanas; es más, la economía conlleva en sí, de manera holográmica: necesidades, deseos, pasiones humanas, que sobrepasan los meros intereses económicos” .
Otra herramienta que expone el autor en su texto “los siete saberes necesarios para la educación del futuro” es lo global, es decir que todas las cosas más allá del contexto inmediato están en lo global, ya que contiene partes diversas ligadas de manera inter – retroactiva u organizacional. Por ejemplo la sociedad es un todo organizador del cual hacemos parte nosotros al igual que el planeta tierra.
La educación del futuro debe ser conciente y ayudar a captar a las próximas generaciones, que nosotros hacemos parte de un todo, que las profesiones universitarias debe abarcar temáticas que permitan ver la interrelación, el contexto y lo global, pues son los tres puntos fundamentales en el cual debemos desenvolvernos en la vida cotidiana.
En la comunicación social – periodismo se ven materias que uno creería que en realidad no sirven para el desarrollo profesional y laboral, pero esto es debido a la falta de información que se tiene frente a esas áreas. Además no se piensa en lo importante que es la contextualización, y la multidimensionalidad en una carrera tan indispensable como es la comunicación social. Gustavo Quesada recalcó el día jueves siete de septiembre del presente año un recital de poesía en la universidad INCA de Bogotá donde además de recitar sus poesías hizo un paréntesis donde dijo: “La formación universitaria se caracteriza por tener formación en humanidades, en artes y cultura, por lo contrario sería formación tecnológica”. Lo que señala que hay materias que son de vital importancia para el desarrollo profesional universitario, que junto con los otros conocimientos se logra un mayor campo de contextualización. Lo anterior no sólo tiene que ver con la Comunicación Social sino con todas las otras profesiones.
Las tres anteriores herramientas (contexto, multidimencional y global) lo llama Morin como pensamiento complejo ya que plantea la heterogeneidad, la interacción, el azar, pues todo objeto del conocimiento, cualquiera que sea, no se puede estudiar en sí mismo, sino en relación con su entorno; precisamente por esto, toda realidad es sistema, por estar en relación con su entorno.
Morin en su mismo texto plantea formas equivocadas de pensamiento como es la reducción y disyunción (pensamiento simple) donde este primero lo que busca es explicar las cosas mostrando un solo elemento; ya sea psíquico, biológico o espiritual, sin caer en cuenta que las cosas hay que verlas desde lo global y entender que existe una interrelación entre los elementos. El segundo, “disyunción” es el que tiende a aislar, a considerar los objetos independientes de su entorno, no ve conexiones, no ve en las especializaciones la relación de unas con otras.
Al pasar del tiempo hemos visto cómo las ciencias se han fraccionado en disciplinas y cómo también las disciplinas se han ínter disciplinado. Estas disciplinas llevan a otra conceptualización que son las profesiones, las profesiones son campos disciplinares e ínter disciplinares que no tienen como objetivo inmediato producir conocimiento nuevo. Lo que se pretende es adiestrarnos de cierta manera para un determinado trabajo que tenga una remuneración. Por ejemplo la Comunicación Social tiene materias que se desprenden de otras ciencias con el fin de crear conocimiento y prepararnos para la vida laboral.
Morin dice que el desarrollo de las disciplinas nos ha llevado a sólo ver un punto de vista, es decir, el bacteriólogo sólo ve bacterias, células etc. Pero considero que en el caso de la Comunicación Social hay una gran ventaja frente a otras carreras universitarias, ya que éste nos lleva a ver diferentes aspectos desde las diferentes disciplinas. Un comunicador debe saber de todo un poco, debe tener la suficiente y amplia competencia en casi todos los dominios del saber: Economía, Matemática, Química, Literatura, Contabilidad, Manualidades, Pintura, Anatomía, Ecología, Antropología, Electrónica, Astronomía, Estadística, Mercadeo y otras ciencias y artes más; sin dejar atrás, por supuesto, el área de especialización.
Los comunicadores abordamos científicamente la comunicación y fundamentamos el quehacer desde el interior de nuestra cultura. Somos profesionales que podemos desempeñarnos en campos específicos y en diversos escenarios - medios de comunicación, organizaciones, comunidades particulares- y que propician la estrecha interrelación entre las acciones de comunicación y los procesos sociales, políticos, económicos y culturales del país.
Antonio Alanís Huerta, por otro lado, plantea tres problemas básicos en el proceso de formación profesional, encontrados en tres planos del conocimiento que son: “el conceptual, el operativo y el actitudinal” . El primero se refiere al dominio de los conceptos básicos de la profesión; el segundo, al dominio de las competencias necesarias para desarrollar las tareas propias de la profesión; y el último se refiere a las capacidades para relacionarse adecuadamente con los demás en el contexto laboral. Estos tres niveles para el autor, raramente se desarrollan de manera equilibrada en las instituciones formadoras de profesionales lo que lleva a que no haya un alto índice de buenos profesionales.
Hoy en día, no sólo en Colombia, sino en muchos países se requieren profesionales calificados que tengan la capacidad de trabajar en equipo, capaces de acceder a la información de manera rápida y efectiva, pero lo más importante es que hayan personas capaces de resolver problemas y dar soluciones, y para esto no sólo se necesita del área profesional sino también el uso de una inteligencia general* que tenga la capacidad de conocer los problemas esenciales. Para todo lo anterior es necesario fusionar todas las herramientas de las que nos habla Morin.
Los comunicadores y muchas carreras más vemos materias como valores, ética etc., creyendo que son rellenos profesionales, pero en realidad no caemos en cuenta de la importancia que tienen estas herramientas para el futuro propio y del país. Pues como dice Antonio Alanís Huerta:
“En la educación del futuro habrá de darse prioridad a la formación para la responsabilidad con base en la ética y en la sensibilidad humana que expulse la tentación de la intolerancia y la exclusión. Pues una educación responsable y ética enseña lo fundamental a nivel de los conceptos; lo factible a nivel de las competencias básicas, y lo razonable a nivel de las relaciones contextuales. Por lo que una educación en estos tres niveles es el fundamento de una formación científica, humanista y dinámica. De igual manera, la educación del futuro habrá de desarrollar en el sujeto las capacidades para elegir responsablemente a sus gobernantes; y en el mismo sentido, lo habrá de preparar con la suficiente sabiduría y sensibilidad para resolver sus problemas sin confrontaciones verbales ni físicas. Así, la sincronía entre la capacidad de elección y la de responsabilidad dotará al sujeto con las suficientes bases socioculturales para transitar con éxito en el mundo laboral y en el familiar”
Debemos estar en una constante búsqueda de interpretación, y analizar la interrelación que se dan entre las diferentes ciencias o disciplinas, pues ahí encontraremos la respuesta de muchos jóvenes que aún se preguntan ¿para qué esa materia en una profesión como la mía? Sabemos que las cosas se deben pensar en su contexto, en que las cosas son multidimencionales y que se encuentran en lo global, Tal como lo plantea Morin.
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